A veces aún bailo bajo la nieve.....

Hace mucho tiempo, un inventor vivía en esa mansión. Inventaba muchísimas cosas. Un día, creó a un hombre. Y le dio entrañas, un corazón, un cerebro. Todo. Bueno, casi todo. Verás, el inventor era ya muy viejo.
Murió antes de poder acabar al ser que había creado. Así que el hombre se quedó solo. Inacabado, y completamente solo. - ¿Y no tenia nombre? - ¡Claro que tenía nombre! Se llamaba Edward. - Antes de que él viniera, no nevaba nunca. En cambio después, sí nevó. Si él no siguiera vivo, ahora no estaría nevando... A veces aún bailo bajo la nieve.



2 comentarios:

  1. ...los pequeños encantos del invierno vienen en forma de nieve...que lindo...

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  2. ... que tan buen final, de tan buena película ...
    :)

    PD: hoy en día ya no hay peluqueros así xD

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